Aprender en la naturaleza: nuestro proyecto educativo

Aprender en la naturaleza es una institución educativa que nace al alero de la Fundación CIFREP. Nos inspiramos en pedagogías de la naturaleza, que trabajan fundamentalmente al aire libre en ambientes naturales. Nuestro grupo de trabajo directo está conformado por educadoras con experiencia en estas pedagogías. Además, contamos con el apoyo de investigadores y académicos miembros de la Fundación CIFREP, quienes aportan con sus conocimientos al trabajo uniendo teoría y buenas prácticas.

Grupo pequeño y personalizado

 

En Aprender en la naturaleza, tenemos un grupo de 16 niños con dos educadoras. Nuestra institución educativa está enfocada a niños y niñas de 2,5 a 6 años, con las edades mezcladas: nivel medio menor, nivel medio mayor, primer nivel de transición o prekínder y segundo nivel de transición o kínder. Los más pequeños ven en los grandes un ejemplo de superación y los más grandes se adaptan al ritmo de los más pequeños creando la cooperación, cómo no hay sólo una edad cada uno va a su ritmo y no existen las comparaciones ni la competitividad.

Acompañamos el proceso de educación inicial en espacios naturales al aire libre, donde el bienestar es fundamento para sembrar, regar y cosechar nuestros aprendizajes. A través del bienestar en la naturaleza, niños y niñas aprenden en forma segura, exploran el territorio, miden sus límites, desarrollan sus proyectos y mantienen la curiosidad por aprender que los niños y niñas tienen de forma innata.

Aprender en la naturaleza y sentirse bien en ella tiene consecuencias positivas en la autoestima y confianza de la persona. La exploración del territorio permite al niño ir planteándose preguntas filosóficas y prácticas, que lo llevan a la reflexión y conclusiones que lo hace aprender. Así, el niño conoce y reconoce la naturaleza, la valora y la respeta, la cuida porque es consciente del impacto que produce en ella.

Una conexión con lo esencial de nuestro planeta, el agua, los animales de granja y salvajes, plantas, árboles y crear una relación de respeto y confianza con las personas que nos rodean. Los niños y niñas que crecen en este entorno aprenden a medir la toma de riesgo, sus defensas inmunitarias se refuerzan y esto forma una base equilibrada para toda su vida.

CIFREP